Ácido Cianúrico: virtudes e inconvenientes

A pesar de que el ácido isocianúrico o ácido cianúrico siga siendo un gran desconocido, es un elemento importantísimo y fundamental en el proceso de desinfección del agua. Existen diferentes métodos de desinfección del agua de piscinas, aunque el sistema más habitual es mediante el uso de cloro. Independientemente del sistema que utilicemos (cloración salina, pastillas, líquido…) el elemento primario de todos ellos es el ácido hipocloroso, que actúa como desinfectante y antioxidante del agua. El problema del ácido hipocloroso es que los rayos UV del sol lo descomponen rápidamente, afectando así a su capacidad de desinfección.

¿Cómo podemos evitar la descomposición del cloro?

Precisamente el ácido isocianúrico ayuda a proteger al ácido hipocloroso y a evitar su descomposición. Este componente de desinfección lo podemos encontrar en estado puro, como ácido isocianúrico o como un nombre que nos resultará más familiar: estabilizador de cloro. Pero, por otro lado, en la mayoría de casos, es habitual encontrar ácido cianúrico como un componente presente en las propias pastillas de cloro.

¿Qué cantidad de ácido cianúrico debemos añadir a la piscina?

Por norma general necesitamos 1 gramo de ácido por cada metro cúbico y por cada parte por millón (ppm) del agua de piscina que busquemos aumentar.  Por ejemplo, si tenemos en cuenta el tamaño medio de las piscinas de España (aproximadamente 35 m3), necesitaríamos añadir 1050 gramos de ácido isocianúrico para alcanzar un nivel de 30 ppm. No existe una unanimidad para definir la dosificación correcta o los niveles recomendables de ácido isocianúrico en el agua. Aunque en algunas zonas está prohibido, en otros países establecen niveles óptimos entre 20 y 50 ppm; o en el caso de España, se aceptan niveles de hasta 150 ppm.

Una buena dosificación del ácido isocianúrico es importante para poder ejercer un control sobre los inconvenientes que puede mostrar este componente. ¿Cuáles son estos inconvenientes? La principal desventaja es que, al asociarse con el cloro, este último pierde parte de su capacidad de desinfección, pudiendo reducir su poder de desinfección hasta el 1%. Además, el ácido isocianúrico no se degrada con facilidad, lo cual conlleva una serie de ventajas, pero también inconvenientes. Una de sus ventajas es que podremos reducir considerablemente el gasto de mantenimiento y solo habrá que reponerlo cuando hayamos vaciado el agua de la piscina, ya que dicho componente no va a desaparecer solo con la evaporación de la misma.

Como hemos comentado al principio, el uso de pastillas de cloro para desinfectar el agua de la piscina también conlleva un problema. Cuando añadimos pastillas de cloro a la piscina, el ácido hipocloroso se acaba disolviendo, pero en cambio el ácido isocianúrico presente en la pastilla, acaba permaneciendo.  Por lo tanto, cada vez que añadimos pastillas de cloro, subiremos exponencialmente la concentración de ácido isocianúrico al agua.Para mantener nuestra piscina desinfectada manteniendo niveles correctos de cloro activo y de ácido isocianúrico y, basándonos en nuestra recomendación de una concentración de 30 ppm, el nivel ideal de cloro en el agua debería ser unas 20 veces menor que el de ácido isocianúrico, recomendando una relación de 1,5 ppm cloro – 30 ppm ácido isocianúrico.

¿La presencia de ácido cianúrico en mi piscina es positiva o negativa?

A modo de conclusión y después de conocer entender su comportamiento, podemos exponer que, si mantenemos el ácido cianúrico dentro de las concentraciones recomendadas resulta un componente positivo. Pero en cambio, si se muestra en niveles descontrolados, puede llegar a convertirse en un auténtico problema.

Si le surge cualquier tipo de duda puede contactar o acercarse a su tienda de piscinas Grupo Hydrosud más cercana:

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Se despide vuestra asesora de Grupo Piscinas.
Nos vemos en el siguiente blog.

Hola amig@s, os envío a continuación algunas informaciones y consejos, espero que os sirvan de ayuda.


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